13 junio 2009

Lejos de Dudas


Pigmalion, Serendipidad, Poiesis, Eudaimonía, Leceferismo.

A continuación propondré un juego, un juego para que no se olviden de las palabras que encabezan este artículo y a la vez descubran que nuestro idioma no es tan limitado como parece, además de hacer posible nombrar muchas cosas con una sola palabra. Palabras para confundir, palabras para comenzar una búsqueda hipertextual o simplemente, tal vez, para divertirse.

Al leer siempre he procurado no quedarme con ninguna duda y es por eso que he recurrido a diccionarios, bibliotecas o el internet para deshacerme de ellas. Y como es obvio, cada palabra desconocida es una duda, una punzada molesta para mi espíritu. No deja, por tanto, de ser complicado abordar libros como la Divina Comedía, Moby Dick o algunos libros de ensayo de Umberto Eco, libros que en lo personal me obligaron a pasar más tiempo buscando respuestas a mis dudas que el que invertí leyéndolos. Aunque bueno, lo reconozco, exceptuando Seis Paseos por lo Bosques Narrativos no he logrado abordar ningún otro con éxito.

Corresponderá entonces a ustedes descubrir el significado que guarda cada una de las palabras listadas. Porque como bien anuncia la cienciología en uno de sus principios: Una definición malentendida o una definición no comprendida o una palabra sin significado es una de las principales causas para abandonar o renunciar a conocer a fondo un tema. Mejor aún, como afirma Melville, "la ignorancia engendra la duda" y como bien enseña Yoda "la duda engendra el miedo" y como con miedo qué se atreve uno a enfrentar: he aquí los significados dispersos de estas palabras que tal vez ninguno de nosotros utilice en la vida.

-Condición del descubrimiento que se realiza gracias a una combinación de accidente y sagacidad.

-Felicidad, entendida como plenitud de ser.

-Proceso mediante el cual las creencias y expectativas de un grupo respecto a alguien afectan su conducta a tal punto que se provoca en el grupo la confirmación de dichas expectativas.

-Fuerza creativa que reside en la imaginación.

-Hacer lo que se te de la gana.

Y ese es el juego, hallar el significado que se corresponde con ellas. Son en realidad definiciones simples para palabras complejas pero con las que muy seguramente alguno de ustedes se sentirá identificado lo suficiente para iluminar el camino hacia una nueva búsqueda.

Carlos Andrés Salazar Martínez

04 junio 2009

Donde No Hay Respuesta

Ya no recuerdo en que año, y eso que tengo pocos para no saberlo, me deje seducir por palabras tan rimbombantes que producían en mí las ganas de ser el sujeto al cual se aplica la ejecución de una acción determinada por tan altos ministerios, y es que, como no dejarse llevar por palabras que alimentan la fibra más intima en la imaginación de un niño, que además, estando de moda, era lícito usarlas.

No sé porque las recuerdo ahora, y son claras en mi mente.

Sé, por lo menos, que Carl Sagan con su libro El Mundo y sus Demonios exorcizó de mí todos aquellos espíritus malévolos para darme la gracia que da la sabiduría o el don de la ciencia. Pero ¿Por qué estuvo tan de moda la telequinesis, la telepatía, la levitación, la combustión espontanea y la abducción a finales del siglo XX? No quisiera decir que fue debido a Chris Carter creador de la muy famosa serie de ciencia ficción Los Archivos Secretos, y no quisiera decirlo porque detrás de que a alguien se le ocurra algo hay toda una sociedad a espera de consumir eso que una persona X se ingenia.

Cansados de que todo fuera cierto, nos entregamos a lo paranormal esperando hallar explicaciones en un lugar en el que la historia esta cansada de decirnos, no. Y es así como pasé de las muy laxas teorías que plantean alrededor de las pirámides, las líneas de Nazca, los moáis de la Isla de Pascua y los monolitos de Stonehenge, a la búsqueda de la Atlántida o al misterio del omnívoro Triangulo de las Bermudas. Todos estos enigmas entre uno que otro testimonio de avistamiento, hechizo alquimista, predicción reforzada o forma ingeniosa de explicar coincidencias. Sin dejar de lado, por supuesto, a los licántropos, el Área 51, la hipnosis, la adivinación, la numerología, las posesiones demoníacas o angelicales y en fin, la lista es tan extensa que cansa.

Y esa es la verdad. Agradezco a la vida, en todo caso, haberme permitido toparme con esta extraña trampa del mundo a tan temprana edad y haberme permitido, a la vez, encontrarme con mi salvador, el único buscador de extraterrestres cuerdo de quienes conozco, Carl Sagan. Que curioso es todo: alimentado por la seudociencia encontré una persona a quien seguir, alguien quien además me dio la libertad de elegir el camino sin torcerlo.

Sin embargo y aunque persuadido por axiomas y la búsqueda desesperada de pruebas, sigo esperanzado en lo fantástico, y es que qué sería de la vida si pudiera ver como vuela el control remoto mientras lo traigo con la mente, la gran emoción que me embargaría si sólo una persona pudiera tumbar muros con su ki. O por lo menos, haber vivido en el tiempo en el que una misma persona exorcizaba espíritus, convertía el agua en vino, multiplicaba los peces y caminaba sobre las aguas.


Carlos Andrés Salazar Martínez
Imagen: Walk on Water. Michael Cross

23 mayo 2009

Libertades Amarradas

"Freedom of speech, freedom of worship, freedom from want, and freedom from fear" eran según Roosevelt las libertades que defendían los aliados y por los cuales justificaban la busqueda incansable de la victoria.

Noam Chomsky uno de los más acérrimos críticos de las políticas Estado Unidenses habla de ellas en su libro La Quinta Libertad, en el cual, como su nombre lo dice, habla de una libertad que se suma a este ramillete, una libertad de la que gozan los países del primer mundo, especialmente aquellos cuya única defensa son las arma y la opresión, y por la cual los países del tercero no gozamos del progreso que anhelamos.

Una libertad que permite que los países que la practican disfruten los beneficios que están sujetos a la muy supuesta libertad de expresión, a la complicada libertad de culto, a la ambigua libertad de necesidades, y a la irónica ausencia de temor; y nos libra a nosotros, cómo no, de disfrutarlas. La libertad de la que habla Chomsky es la libertad para explotar y saquear, una libertad que definitivamente incita a la revolución. Una libertad para la cual el autor halla un sinnúmero de ejemplos, pasando por los conflictos de América Central hasta los de Oriente Medio, sin descuidar los ocurridos en algunos países asiáticos en la segunda mitad del siglo XX y sin los cuales sería imposible pensar en Estados Unidos como el líder del nuevo orden mundial.

Pienso ahora en aquellos que han intentado levantar su voz para decir "Ya basta", en la falta de valor de quienes ostentan el poder para asumir retos sin necesidad de utilizar la fuerza, en el sometimiento del que hemos sido victimas, en tantos años de silencio y en los muchos mártires del nuevo régimen. Según esto todo es posible, en algún lugar hay alguien que está pensando en la forma de someternos, en la manera de ponernos de ejemplo y demostrar su poder, para que una sociedad ciega de por allá evite pronunciar palabra y se sienta orgullosa de sus muy fingidas libertades.

Quisiera saber entonces cómo se justifican y esconden tantos crímenes, qué opinión les merece el 11 de Septiembre, las masacres en algunos de sus colegios, los ataques a sus embajadas, consecuencias de una represión totalizante en la cual tienen al mundo. ¿Son consientes, también, de eso? ¿Es posible que dentro de sus muchos planes este incluido uno que otro atentado extranjero que justifique la puesta en marcha de nuevos actos de control formando así un círculo vicioso del cual ellos son los dueños absolutos?

El 15 de Mayo del presente año, por ejemplo, Obama salió al jardín de su casa para hacer una declaración en la que daba reversa a una de sus promesas electorales. La revelación a los medios de más de 2000 fotografías que documentan los abusos recientes a prisioneros en Iraq y Afganistán tomadas por personal militar de los Estados Unidos no va a darse. En su declaración argumento que "La publicación de las fotos no añade ningún beneficio adicional a nuestra comprensión de lo que se llevo a cabo en el pasado por un pequeño número de individuos. De hecho, la consecuencia más directa de la revelación de éstas, en mi opinión, sería la de inflamar aún más la opinión de los anti-americanos y así poner nuestras tropas en un mayor peligro."

Comentarios que tuvieron una reacción directa de Anthony Romero, director ejecutivo de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, muy apropiado el nombre), quien respondió a la declaración sosteniendo que por la cantidad de fotografías que iban a ser reveladas "ya no es sostenible culpar de los abusos a unas pocas manzanas. Estas políticas fueron establecidas al más alto nivel."

Carlos Andrés Salazar Martínez

14 mayo 2009

El Santo del Oportunismo

Qué la encuesta de Invamer Gallup, qué el referéndum por la segunda reelección, qué Fajardo con o sin reelección, y por si fuera poco, el pasado martes 12 de mayo, la estirpe del actual mandatario estimó impostergable tener registro en los noticiarios de la televisión privada de Colombia para hacer campaña. Noticiarios que por demás están ahí, siempre, para el Presidente Uribe y para los suyos.


Sin duda las apariciones fueron motivadas por la encuesta de Gallup, por el referéndum reeleccionista y por el favoritismo, sin reelección, del candidato independiente Sergio Fajardo, qué igual, sin o con, va estar en la contienda. Del día de ayer lo que más llamo la atención fue ver un ministro de defensa dándose la oportunidad, pues sin duda es un hombre que sabe darse oportunidades, de hablar sobre los impuestos de la nación. Haciendo frente a la nación señaló que no esta de acuerdo con subir los impuestos a los colombianos porque es contraproducente en medio de la crisis, y aún mas significativo decir que “no hay afán de tomar una decisión en este año”, y quizás mentalmente continuó su idea, y menos una decisión de este tamaño, denme tiempo de presentar mi renuncia para lanzarme como candidato a las elecciones del 2010. Debido a que este tipo de política sin duda desmotiva a los votantes y muy seguramente esa impopular medida sólo minimizaría su mercado electoral, razones suficientes para pronunciarse al respecto.


Y si bien tuvimos sólo un poco más de lo que es Juan Manuel Santos, lo que realmente me preocupa es ver al mandatario, en medio de la aprobación del referéndum reeleccionista, con medidas impopulares; al ministro de defensa lavándose las manos; y al ex ministro de agricultura – se me olvidaba – lanzando un grupo que lleva por nombre y fin “Coconur”. Como no preocuparme la idea de que el actual mandatario no va a reelección, de que su ficha para la presidencia es Juan Manuel Santos y de que el ex ministro de agricultura (pobre de él) no consiguió la venia de su ídolo. Pero aún más aterrador, qué será de Colombia si llega a la Casa de Nariño un hombre que desde el lagartigismo lo ha hecho todo bien.


Si bien la encuesta realizada en cuatro principales ciudades del país, dio a fajardo con amplias posibilidades de asumir la presidencia en el 2011 (siempre y cuando el presidente no obtenga una tercera candidatura), nada se compara con las estadísticas que favorecen el actual referéndum reeleccionista, el cual propone una reforma constitucional frente a la cual yo diría; señor presidente, por favor, deje intacto aquello que usted dice nos ha devuelto: La Democracia.


Esperemos así que el santo del Oportunismo no nos sorprenda con su renuncia, que el santo de las Causas Desesperadas deje de hacer campaña a un presidente que está en pleno ejercicio del poder, que para las elecciones del 2010 los Colombianos contemos con excelentes y amplias opciones para elegir presidente, y que para entonces nuestra democracia no sea un altar con santos y feligreses.

Artículo publicado el jueves 14 de mayo de 2009


JUAN CAMILO SALAZAR MARTÍNEZ
Politólogo

02 mayo 2009

La Disciplina

A veces la memoria me falla, y es que al igual que me sucede con muchos de los textos que he leído no recuerdo ni donde, ni cuando, pero si recuerdo que estaba leyendo. Recuerdo, por ejemplo, la lucha extenuante que precedió el final de Moby Dick o los pasillos oscuros y fríos de El Amor y Otros Demonios.

Y justo para hablar de este tema viene a mi memoria un relato que escuche, estoy seguro de no haberlo leído, en él un niño Japonés intentaba imitar a su padre, quien practicaba con maestría el arte de escribir caracteres Japoneses con pincel y tinta china, arte que es conocido como Shodo.

En el relato, el niño persigue obstinadamente igualar la calidad de su padre y un día al ver su interés, éste hace una línea delicada sobre una hoja de papel en la que su hijo había escrito y le dice que debe ir a preguntarle qué le parece a su madre. Ella observa con interés la caligrafía y le dice que la única línea que ha quedado igual a la de su padre es la que precisamente el niño no escribió. Decepcionado, busca respuestas donde su padre, quien le enseña diez toneles de tinta que aguardan al otro lado del patio y le dice que sólo al terminar de utilizar toda la tinta que hay en ellos, escribirá mejor que él.

La disciplina es tal vez el rasgo que distingue a los orientales sobre todos nosotros, los occidentales, quienes cautivados por cualquier cosa mientras se recorre el camino y ante “el definitivo derrumbamiento de los designios” perdemos el rumbo y la persistencia por alcanzar aquello que nos apetece. Cual niños, buscamos afanosamente los resultados sin intentar comprender primero los procesos que gobiernan el fatigoso alcance del objetivo.

¿Qué sería del mundo sin las artes que con tan denodada paciencia los orientales perfeccionaron hasta sus últimas consecuencias? Los bonsáis y las katanas son fruto de esa invaluable lucha, en la que el hombre se impone sobre los límites de la materia y el inclemente tiempo. No es gratuito que la excelencia en todas ellas se haya alcanzado con el paso de las generaciones.

Entonces, como hablar de la inspiración y la determinación, sin reconocer que después de ellas nos aguarda la disciplina. No vasta con ser Dios, ni tener al lado la colaboración del Espíritu Santo, es necesario el Verbo, es necesario el sacrificio. Muchos de nuestros deseos requieren que sea recorrido un extenuante camino para ver del otro lado la recompensa.

Jan Paderewski, considerado tal vez el mejor pianista de la historia, acataba a responder a la pregunta sobre el porqué nunca se detenía. "Si no practico un día, yo me doy cuenta; si no practico dos días, los críticos se dan cuenta; si no practico tres días, el público se da cuenta". Lo vital de la respuesta, es que quien es responsable de que el trabajo lleve a un feliz término, sin importar que tan encumbrado sea el ideal, soy yo. Los demás están lejos de ser quienes impongan el ritmo. No debería haber vara más rígida que aquella con la que yo me mido.

Pero, sin lugar a dudas, uno de los ejemplos que marca la diferencia entre como los occidentales pretendemos alcanzar las cumbres y como lo hacen allá, en oriente, es la respuesta que Osaki un Maestro de Kyudo - el camino del arco - da a Robert M Poole en su crónica sobre el Palacio Imperial, "en el arte del Kyudo no se apunta al blanco para alcanzarlo; se logra la postura correcta, los pasos correctos. Las flechas van hacia el blanco por su propia voluntad"

Y no sé si logran apreciar la diferencia, pero nosotros sólo pensaríamos en la diana.

...

Poco tiempo después hallé en uno de los textos de Oscar Wilde otra referencia a la diferencia significativa entre unos y otros. Habla en el texto sobre los colores que utilizaban en los atuendos del siglo XIX y entre los cuales era imposible encontrar un azul en perfecto estado, al respecto nos dice que "el bello azul de China, que tanto admiramos, tarda dos años en secar, y el público inglés no sabría esperar tanto tiempo un color"

Carlos Andrés Salazar Martínez